jueves, 30 de julio de 2015

Saludo a Jesús Sacramentado


Oh Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, aquí presente en el Santísimo Sacramento del altar, creo todo lo que Vos, mi Señor, me habéis revelado. Arrepentido de todos mis pecados, esperando en Vos que nunca permite que sea confundido, agradeciendo por este don supremo, amándoos sobre todas las cosas en este Sacramento de vuestro amor, adorándoos en el misterio profundo de vuestra humildad, os manifiesto y hago patente todas las heridas y miserias de mi pobre corazón y os pido me deis todo lo que necesito y deseo. Pero tan solo os necesito a Vos, oh Dios mío, tan solo os deseo a Vos, vuestra gracia y la gracia de usar debidamente vuestras gracias, poseeros en esta vida y poseeros en la otra.

Bendito seáis, oh poder divino de vuestro paternal Corazón, que aunque todo lo podéis, sin embargo, no podíais darnos un don más precioso que este Santísimo Sacramento.

Oh Pan celestial, gran Sacramento, os adoro y os alabo en todo momento. (repítase después de cada alabanza.)

Bendita seáis, oh Sabiduría del Verbo Divino, que todo lo sabéis y lo ordenáis, y sin embargo no sabíais prepararnos una comida más exquisita, que este Santísimo Sacramento.

Bendito seáis, oh Dios mío, que en vuestra inefable dulzura de amor os habéis transformado en este pan para dárosnos como el más dulce manjar.

Bendito seáis, oh Dios mío, que habéis encerrado todos vuestros misterios en esta humilde forma de pan terrenal. ¡Oh Trinidad Santísima!


miércoles, 29 de julio de 2015

lunes, 27 de julio de 2015

viernes, 24 de julio de 2015

Faltan cinco meses

¿Cuántas cuentas regresivas hemos hecho en nuestra vida?  Algunas veces por acontecimientos realmente únicos como el cumplir mayoría de edad o el día de nuestra boda, otras veces por cosas más simples como un concierto de algún grupo que realmente nos gusta o inclusive cada semana hasta que llegue viernes para así poder descansar.  El tiempo…

…El tiempo avanza de manera inexorable y es imposible que podamos modificar su curso. No podemos lograr que transcurra más lento o más rápido, o pretender guardar un poco para el futuro.  Se termina la cuenta regresiva y llega el día esperado y en un cerrar y abrir de ojos todo se terminó.  La espera…

…La espera nos ha de generar diversos sentimientos y sensaciones.  Cómo vivamos la espera dependerá si lo hacemos en solitario o no, si es justa y explicada o no, si es conocida y finita o no, y por supuesto si se tiene mucha o poca ilusión puesta en que llegue el día o suceso.  Los sentimientos y sensaciones que nos generen pueden ser tanto positivos como alegría, esperanza, sosiego, entusiasmo, etc., o pueden ser negativos como impaciencia, miedo, desconfianza, nerviosismo, entre otros.  Habrá ocasiones en que el negativismo nos invada, sin embargo, a pesar de la incertidumbre que tengamos, debemos procurar mantener nuestro pensamiento positivo y esperar con fe.  El día esperado…

…El día esperado de cada uno es distinto al de los demás porque cada uno tiene motivaciones distintas.  Cada año nos entusiasmaremos por días específicos, un ejemplo puede ser nuestro cumpleaños, aunque para algunos es un día cualquiera, también añoramos nuestras vacaciones; para nosotros los cristianos, La Pascua ha de ser un día de dichosa espera, es más, cada domingo aspirar a encontrarnos al Señor también debería ser anhelado.  También habrá años especiales donde aguardaremos matrimonios, bautizos, primeras comuniones, graduaciones, promociones laborales, entre otros.  Cinco meses…

…Cinco meses parecen ser mucho, ¡cuántas cosas se pueden lograr en cinco meses!, sin embargo, si lo vemos a razón de lo que ocupa en el año, es menos de la mitad.  ¿Qué esperas tú que suceda en cinco meses?  Yo anhelo la Navidad, mi época del año favorita.  En primera instancia porque conmemoramos el nacimiento de nuestro Salvador, aquel que naciendo en un pesebre nos muestra que el ser humilde y sencillo no nos quita riquezas, sino que el verdadero privilegio que tenemos es la familia y el compartir con ellos.  La tradición…

…La tradición navideña varía de país y de familia por supuesto.  Para algunos la entrega de regalos es de Papa Dios, otros del niño Jesús, otros a pesar de creer en Jesús, le atribuyen los regalos a Santa Claus; de igual forma es diferente lo que hacemos los días previos a la nochebuena y navidad.  Muchos nos preparamos con villancicos y posadas, en algunos lugares se hace dentro del templo, en otros recorriendo las casas de la comunidad, haciendo conciertos navideños, decorando nuestros hogares, comprando obsequios, preparando la deliciosa cena, en fin, todo es inspirado por la alegría de lo que celebramos.  Mis navidades…

…Mis navidades siempre fueron junto a mis padres y mi hermana.  Arbolito no siempre hubo, pero el nacimiento o pesebre no podía faltar, al cual cada año se le debía agregar aunque sea una figura.  En nochebuena preparábamos la comida para que estuviera lista temprano.  En horas de la noche nos preparábamos para ir a misa, al regresar esperábamos que se dieran las doce y nos felicitábamos entre nosotros, buscábamos al niño y lo colocábamos en el pesebre y hacíamos una oración en familia.  Luego comíamos y al terminar, hacíamos el intercambio de regalos y a dormir.  Al día siguiente, abríamos los regalos y entre visitas y más regalos de parientes, jugábamos todo el día.  Al crecer…

…Al crecer muchas cosas cambian, como la navidad es de los niños, ya no se reciben tantos presentes, y toca visitar a los más pequeños de la familia y llevarle obsequios.  Además de estar con la familia, sueles compartir tu día con amistades y pareja.  Esta navidad…

…Esta navidad será especial, será la quinta navidad que pasaré con el hombre que Dios me regaló como esposo.  El primer año recién nos habíamos hecho novios, pero recuerdo como simpatizó con mis padres, primos, abuelas y tíos.  El segundo, ya comprometidos en matrimonio, la ilusión del futuro juntos era nuestro gran regalo.  El tercero, ya con la bendición de Dios, en nuestra propia casa, solos él y yo dando gracias a Dios.  El cuarto, solos nuevamente, en un nuevo hogar, en un país completamente nuevo, pero con Dios junto a nosotros.  El quinto…

El quinto año juntos es el que esperamos.  Seguimos lejos de nuestros padres y demás familiares, pero Dios sigue con nosotros y Él nos ha prometido un regalo especial, nuestro primer bebé.  Nacerá en navidad o unos días antes, sólo Dios sabrá, pero como fue la de María, nuestra espera es dulce, llena de ilusión y esperanza, de alegrías y sueños, de amor y confianza. 



El tiempo pasará y la espera concluirá, llegará el día esperado y los cinco meses en nada quedarán, la tradición navideña en ese niño seguirá y mis navidades jamás volverán a ser igual, seguiremos creciendo, él crecerá, y si es voluntad de Dios pasará un sexto, séptimo y muchos más años y bendiciones para nosotros vendrán, pero sin duda alguna, esta navidad, jamás hemos de olvidar.  

jueves, 23 de julio de 2015

lunes, 20 de julio de 2015

sábado, 18 de julio de 2015

Evangelio: Domingo 19 de julio de 2015

Domingo 16º del Tiempo Ordinario - Ciclo B


Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,30-34):



En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
Él les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.» 
Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

Palabra del Señor


Fuente: http://www.ciudadredonda.org/